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Un Hotel de Contrastes

    
   Una fachada de hormigón pulido y a pié de calle, un hueco por el que sale con fuerza una luz amarilla fluorescente, sin más. Y es que no hace falta más para sentirte atraído y querer entrar. Pero claro, qué gran hotel iba a dejar que no se marque su entrada con su nombre si no eres Philippe Starck. Pues eso me pasó cuando fui a la caza de mi siguiente post. No sabía dónde estaba la entrada del Hotel Hudson, pero esa potente luz que salía a borbotones me hizo entrar sin saber muy bien a dónde. Y lo primero que encuentras son dos escaleras mecánicas, con esa luz que atrae, que te suben a la recepción. Un larguísimo escritorio de madera con la lámpara de araña más grande que he visto en mi vida.
    En el Hotel, situado en el corazón de Manhattan, a dos pasos de Times Sq, de Central Park y Columbus Circle, todo llama la atención. Mires donde mires hay algo diferente, poco convencional, un punto de luz extravagante, algún objeto que tú nunca hubieras puesto ahí o así, o algo de un tamaño descomunal. Y así es todo el Hotel, está lleno de contrastes. Mezclas de estilos y materiales, de colores y texturas... Y todo casa con todo. Concluyes que estás ante un eclecticismo a cara de perro en un estado de gracia casi espiritual. Es ese estilo tan especial de Starck de poder reinventar incluso una silla Luis XVI haciéndola en metacrilato. Ese "toque divino" que sabe muy bien cómo poner en el mismo espacio de suelos de madera y lámparas de araña con cubos de cristal y luces fluorescentes. Ese "no sé qué" para dar en el clavo al mezclar la elegancia más exquisita de un sillón Chester con la locura de grandes cuadros de vacas con sombreros, un alarde imaginativo que solo los duendes que viven en semejante cabeza se atreven a expulsar al mundo de la materia. Y resulta que esa cuasi-esquizofrenia va y te cuadra.
    Tal vez no te guste, a lo mejor te apasiona. Quizá te relaje o puede que te tense. No sé... Lo único que me queda claro, es que nada en el Hudson pasa desapercibido.
...

   A polished concrete facade and a doorstep with a hole and a strong fluorescent yellow light, nothing else. You don't need anything else to feel attracted and willing to enter. But who else wouldn’t put the name of the hotel at the entrance apart from Philippe Starck? 
    I went hunting for my next post and I didn't know where the main entrance of the Hudson Hotel was, but that powerful light made me go inside without knowing exactly where I was going. And the first thing you find are two escalators, with a light that attracts you up to the reception. A very long front desk in wood with the largest chandelier I've seen in my life.
    The hotel is located in the heart of the City, two minutes away from Times Sq, Central Park or Columbus Circle. Everything in there will catch your attention. There is something different everywhere; a quirky point of light, an object that you'd never put in that place, or something huge. The whole hotel is full of contrasts.Mixtures of styles and materials, colors and textures... And everything is matching. It's a unique style that Starck reinvents, like the Louis XVI chair made with methacrylate. That "divine touch" of knowing how to put wooden floors and chandeliers with glass cubes and fluorescent lights in the same space. That "je ne sais pas" that finds the right way of mixing the exquisite elegance of a Chester chair with the madness of great pictures of cows with hats.
    You may don't like it, you may love it. It may relax you or stress you. I don’t know... The only thing that is clear is that nothing goes unnoticed on the Hudson.

     
    Hotel Hudson, en la C/ 58 en el número 356 del lado oeste de la ciudad. 
    Hudson Hotel, 356W 85th St. New York

   Las escaleras mecánicas son la entrada principal al Hotel. Un tunel de luz que te lleva a la recepción.
   The escalators are the main entrance to the Hotel. A light tunnel wich transport you to the reception.

    La elegancia más exquisita de un sillón Chester con cubos de cristal y luces fluorescentes.
    The exquisite elegance of a Chester chair with glass cubes and fluorescent lights.

    Una zona de bar con música en directo propia del club más inaccesible de Nueva York.
    A bar zone with live music as the most inaccessible club of New York.

    El Hotel tiene zonas de ocio, como biblioteca o gimnasio, y exquisitos restaurantes.
    The Hotel has amenities like a library or a gym, and exquisite restaurants.

    Las habitaciones son mucho más tranquilas y con ese toque elegante del diseñador francés.
    The rooms are more quiet and with the elegant touch of the French designer.

    Tiene varias terrazas por todo el Hotel desde la recepción hasta lo más alto.
    It has a lot of terraces in everywhere, from the reception to the highest place.





4 comentarios:

  1. Esta padrisimo, genial y original como la chica que lo relata!!!

    Casorilla eres mi heroe, te adoro!!, nos vemos pronto.

    Tere

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  2. No puedo amar más a Starck!!! Por cierto, enhorabuena por tu trabajo en AIRE, es un súper encargo ;)

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